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Texto completo del nuevo REGLAMENTO DE ANDALUCÍA
COMENTARIO
ASÍ SON LAS NUEVAS PUYAS
El Reglamento andaluz, en su artículo 46
especifica que las puyas tendrán “forma
de pirámide triangular de acero, con aristas o filos rectos y caras planas, y
sus dimensiones, apreciadas con el escantillón, serán: 26 milímetros de largo
en cada arista, por 19 milímetros de ancho en la base de cada cara o
triángulo. Estarán provistas en su base de un tope de madera o plástico PVC
que sujete la pirámide.
El referido tope, de forma cónica, deberá tener 25
milímetros de diámetro en su base inferior y 50 milímetros de largo, terminado
en una cruceta fija de acero, de brazos en forma cilíndrica, de 50 milímetros
desde sus extremos a la base del tope y un grosor de 8 milímetros”.
El artículo 46.4 especifica que en las novilladas
picadas se emplearán puyas de las mismas características,
“pero se rebajará en 3 milímetros la altura de la
pirámide”.
Los toros podrán ser indultados en
todas las plazas con el nuevo Reglamento Taurino
La norma, aprobada por el
Gobierno andaluz, amplía el catálogo de festejos
Las reses lidiadas en
corridas de toros y novilladas con picadores podrán ser indultadas en las 119
plazas permanentes de la comunidad autónoma, mientras que hasta ahora esta
prerrogativa sólo se aplicaba en 11 cosos, los de primera y segunda categoría.
Esta es una de las principales novedades que introduce el Reglamento Taurino de
Andalucía, aprobado por el Consejo de Gobierno.
El indulto supone el máximo reconocimiento para el toro, que es devuelto a los
corrales y posteriormente a su ganadería, donde se le destina a la reproducción
para preservar la raza. Lo otorga el presidente de la plaza exclusivamente en
corridas de toros y novilladas, a petición de la mayoría del público, del
ganadero y del diestro.
La nueva norma actualiza la legislación estatal vigente desde 1996, haciéndola
más flexible y menos intervencionista en aspectos como la regulación de los
tipos de espectáculos y la presidencia de los festejos. Su elaboración ha
contado con una amplia participación y ha incorporado buena parte de las
sugerencias presentadas por un centenar de colectivos y personas. Este texto
completa la normativa de la Junta en el ámbito de la Fiesta y viene a sumarse a
los ya vigentes reglamentos de Escuelas Taurinas (2001), Plazas de Toros
Portátiles (2001) y Festejos Taurinos Populares (2003).
Además de la referida al indulto de toros, otra de las principales novedades
recogidas es la ampliación del catálogo de espectáculos, en el que se da cabida
a nuevos festejos como los denominados festivales mixtos (que reúnen distintos
espectáculos en un solo), tanto benéficos como no benéficos, o los de recortadores (arte de esquivar al toro mediante quiebros y sin protección).
También se recoge la posibilidad de continuar ampliando el catálogo en un futuro
si la evolución de la Fiesta lo precisa.
En comparación con la normativa estatal, el reglamento andaluz define con mayor
claridad las condiciones asignadas a los distintos tipos de plazas (permanentes,
no permanentes, portátiles y de esparcimiento), además de reforzar los
requisitos sanitarios y de instalaciones médicas. En este sentido, se exige la
presencia de una UVI móvil, que deberá estar homologada por la Junta de
Andalucía, y se prohíbe explícita y taxativamente iniciar cualquier espectáculo
taurino sin la presencia de los médicos y ambulancias.
Respecto a las plazas permanentes, la principal novedad es la incorporación de
La Malagueta de Málaga en el grupo de la 1ª categoría, en el que también se
integran La Maestranza de Sevilla y Los Califas de Córdoba. Como plazas de 2ª
categoría se consideran las de Almería, Algeciras, El Puerto de Santa María,
Jerez de la Frontera, Granada, Huelva, Jaén y Linares, mientras que las
restantes se encuadran en la 3ª categoría. Esta división es determinante a la
hora de fijar desde los seguros a los precios de las entradas o los salarios de
los profesionales.
Aficionados
La nueva normativa refuerza también tanto la figura del aficionado como la del
torero. Se modifica así la regulación de la Presidencia de las plazas para hacer
posible que cualquier aficionado ocupe este cargo, hasta ahora reservado a
funcionarios de la escala superior y mandos de la Policía Nacional en las
capitales de provincia y a alcaldes y concejales en el resto de los municipios.
La única limitación que se establece ahora es la de no tener intereses directos
en la fiesta.
Las delegaciones del Gobierno de la Junta designarán a los presidentes de las
plazas de 1ª y 2ª y los alcaldes en las de 3ª y portátiles, salvo que el
Ayuntamiento sea el organizador del festejo (en cuyo caso la atribución
corresponderá a la Administración autonómica). La elección deberá realizarse
atendiendo a criterios de conocimiento, independencia, experiencia y
profesionalidad.
Además, los aficionados tendrán derecho a ser oídos en los reconocimientos de
reses previos a los festejos (a través de dos representantes de las asociaciones
de espectadores del municipio), así como a acceder a la documentación del
evento. Estos nuevos derechos se suman a los ya habituales relativos a
puntualidad, ocupación de localidad y devolución de la entrada en caso de
suspensión, aplazamiento o cambios en el cartel.
Junto a la figura del Presidente, también se regulan las del Delegado de la
Autoridad (hasta ahora denominado delegado gubernativo), los alguacilillos y los
monosabios. El primero será miembro de los cuerpos de seguridad y actuará como
máximo responsable del callejón y del cumplimiento de las normas que rigen en
este espacio, especialmente las prohibiciones de consumir alcohol y de
permanencia de personas no autorizadas.
Suertes y trofeos
La nueva reglamentación introduce relevantes modificaciones en la suerte de
varas, al reducir tanto las dimensiones de la puya como el peto protector de los
caballos y el peso de estos animales, que disminuye en 50 kilos para hacer el
conjunto más proporcional al toro. El número e intensidad de los puyazos se
dejan a decisión del matador, aunque en las plazas de 1ª categoría se establece
un mínimo de dos entradas al caballo.
En la suerte suprema también se modifican los tiempos para primar la rápida
muerte del animal, de forma que la faena dure aproximadamente 10 minutos,
contando los tres avisos a partir de la entrada a matar.
Al igual que en la normativa estatal, el reglamento taurino de Andalucía
responsabiliza al ganadero de la integridad de las reses y de que los toros no
estén "afeitados" hasta que se celebra la corrida. La diferencia es que, cuando
haya sospecha de manipulación de astas, el festejo podrá llevarse a cabo bajo su
responsabilidad y con la condición de que posteriormente se hagan las
comprobaciones oportunas. Por su parte, los análisis de sangre y orina de reses
y caballos si se aprecian comportamientos extraños durante la lidia se podrán
realizar a instancias del torero y de la empresa organizadora del festejo.
Anteriormente, esta potestad quedaba reservada sólo a los veterinarios.
Otra medida novedosa recogida en el reglamento es la posibilidad de que el
presidente y los veterinarios señalen las reses en la ganadería (reconocimiento
superficial previo al más exhaustivo que se realiza en la plaza) para evitar
traslados innecesarios hasta los cosos.
En cuanto a los trofeos, se unifican los criterios para la salida a hombros de
diestros y rejoneadores en las plazas de primera, fijándose como requisito
básico el de cortar dos orejas al mismo toro. No obstante, en La Maestranza de
Sevilla se mantiene la tradicional exigencia de cortar tres orejas para salir
por la Puerta del Príncipe.
Con el fin de regular plenamente el sector y asegurar la competencia leal, se
crean dos registros, el de Profesionales Taurinos, donde deberán inscribirse al
menos los matadores de toros, los novilleros, rejoneadores, banderilleros,
picadores, toreros cómicos y mozos de espada; y el de Empresas de Espectáculos
Taurinos, en el que en el plazo de un año habrán estar inscritas todas las
compañías que pretendan organizar festejos en la comunidad autónoma, previo
depósito de una garantía de 25.000 euros.
Finalmente, el nuevo reglamento taurino establece el reconocimiento de la
Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba como centro de referencia
para la investigación y la docencia en torno a la cabaña brava en Andalucía,
comunidad donde se contabilizan más de 300 ganaderías.
La consejera de Gobernación, Evangelina Naranjo, ha señalado tras la reunión del
Consejo de Gobierno, que el nuevo reglamento ajustará la fiesta del toro a la
realidad del siglo XXI y anunció que entrará en vigor antes del Domingo de
Resurrección. Naranjo dijo que en la última temporada este espectáculo ha
congregado en los cosos taurinos andaluces a dos millones de personas.

INCLUYE CAMBIOS EN LA CLASIFICACIÓN DE LAS
PLAZAS
Andalucía estrena
un nuevo reglamento taurino
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Se podrá analizar la sangre y la orina de las
reses si se comportan de forma extraña durante la lidia |
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Se prima la rápida muerte del animal para que
la faena dure aproximadamente 10 minutos |
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A partir de ahora, cualquier aficionado podrá
ser presidente de la plaza |
EFE
SEVILLA.-
El nuevo Reglamento Taurino aprobado por la Junta de Andalucía entró en vigor
este martes y se comenzará a aplicar de forma inmediata. La normativa
modifica numerosos aspectos de las suertes de varas y la suerte suprema,
recoge que cualquier aficionado puede ser presidente de una plaza y autoriza a
indultar toros en los cosos de tercera categoría, así como una nueva
clasificación de las plazas.
El Reglamento
Taurino hace una clasificación de las plazas de toros de la comunidad autónoma
en la que La Malagueta pasa a ser de primera categoría junto a
las de La Maestranza de Sevilla y Los Califas de Córdoba, se amplía la
catalogación de los espectáculos recogiendo algunas modalidades que llevan
realizándose años como los festejos de recortadores o los festivales mixtos, y
se establecen dos registros -el de Profesionales Taurinos y el de Empresas y
Espectáculos- con el fin de regular el sector y asegurar la competencia leal.
Entre los
principales cambios que se podrán apreciar en los cosos andaluces destaca el
referido al indulto de las reses en las corridas de toros y las
novilladas con picadores. Hasta ahora tan sólo se podían otorgar indultos en las
11 plazas de primera y segunda categoría existentes en Andalucía, mientras que
con el nuevo Reglamento Taurino esta potestad se extiende a las plazas de
tercera categoría, con lo que se podrán conceder en las 119 plazas de la
comunidad autónoma.
El público también
podrá observar cambios en la lidia. En la suerte de varas se
reducen las dimensiones de la puya y el número e intensidad de los puyazos se
dejan a decisión del matador, aunque en las plazas de primera categoría se
establece un mínimo de dos entradas al caballo.
En la suerte
suprema se modifican los tiempos para primar la rápida muerte del animal, de
forma que la faena dure aproximadamente 10 minutos, contando
también los tres avisos a partir de la entrada a matar. Además, en las plazas de
primera y segunda categoría se exige la presencia de un puntillero
profesional.
En cuanto a
los trofeos, los diestros y rejoneadores tendrán que cortar dos
orejas al mismo toro para poder salir a hombros por la Puerta Grande de las
plazas de Córdoba y Málaga, ambas de primera categoría. En Sevilla, también de
primera, se mantiene la exigencia de cortar tres orejas para salir por la Puerta
del Príncipe.
La presidencia al alcance de todos
En el palco de la
presidencia también caben los cambios, pues a partir de ahora cualquier
aficionado podrá acceder a la presidencia de una plaza, una potestad
que ha estado limitada en las capitales de provincia a los funcionarios de la
escala superior y mandos de la Policía Nacional y en el resto de los municipios
a alcaldes y concejales.
La elección de
estas personas estará en manos de las delegaciones del Gobierno de la Junta en
las plazas de primera y segunda y de los alcaldes en las de tercera categoría y
portátiles. Se hará en función del conocimiento de la Fiesta, de su
independencia, experiencia y profesionalidad, con la única limitación de
no tener intereses directos en la misma.
Además, el
Reglamento hace especial hincapié en la seguridad de las plazas
y prohíbe explícitamente iniciar cualquier espectáculo taurino sin la presencia
de los médicos y ambulancias, entre las que deberá haber una UVI móvil
homologada por la Junta de Andalucía. También recoge los elementos de seguridad
que debe reunir cada tipo de coso, aunque otorga un plazo de cinco años para su
adecuación.
Respecto a las
reses, el Reglamento responsabiliza al ganadero de su integridad hasta que se
celebra la corrida y de que los toros no estén 'afeitados', pudiendo celebrarse
la lidia bajo su responsabilidad cuando haya sospecha de manipulación en las
astas, que se comprobarán posteriormente. También se podrán realizar
análisis de sangre y orina de las reses y de los caballos si se aprecia
un comportamiento extraño durante la lidia.
Asimismo, se
contempla la posibilidad de que el presidente y los veterinarios señalen las
reses en la ganadería (un reconocimiento previo y superficial antes del que se
realiza en la plaza) para evitar traslados innecesarios hasta los cosos, donde
se someten a un examen físico exhaustivo donde por primera vez los
aficionados tendrán voz.
El Reglamento
Taurino de Andalucía reconoce a la Facultad de Veterinaria de la Universidad de
Córdoba como centro de referencia para la investigación y la docencia en torno a
la cabaña brava de la comunidad autónoma, donde existen más de 300 ganaderías.
La entrada en
vigor del texto, que fue aprobado el pasado 21 de marzo por el Consejo de
Gobierno de la Junta, supone la culminación de un proceso legislativo que ha
estado marcado por la participación de todos los colectivos del ámbito taurino,
desde los aficionados a los profesionales, y que ha permitido adecuar la ley
estatal (de 1996) a la realidad de la Fiesta.
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