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JÓVENES TOREROS

 

 

ESCUELAS DE TAUROMAQUIA

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    Iniciamos esta sección, como un esfuerzo más en defensa de la fiesta de los toros para fomentar la afición y la ilusión de aquellos que empiezan en un mundo adverso y hermoso a la vez.  ¡Va por ellos!.

 

    Os rogamos a todos aquellos que empezáis vuestra singladura en el mundo del toro nos enviéis vuestras fotos y nos contéis vuestras ilusiones, esperanzas, todo aquello que deseéis para incluirlo en esta página.

 

Preparación del novillero Rubén Pinar en México

 

10-2-07 Rubén Pinar, el joven novillero albaceteño se ha convertido en ídolo de Medellín, Columbia. Por tercer año consecutivo toreó el festival y triunfó apoteósicamente. Su faena fue excelente, completa, técnica y sobretodo emotiva. Se fajó en un quite por gaoneras, luego en series con pases de todas las marcas, por  abajo – barriendo la arena – y logrando que se le perdonase la muerte al noble ejemplar. Los gritos de Indulto!...Indulto! fueron escuchados por el Presidente que no demoró en sacar el pañuelo. Con las dos orejas simbólicas paseó triunfal el ruedo en compañía del ganadero Miguel Gutiérrez.

 

La «Operación Triunfo» de los jóvenes toreros

Nueve novilleros se disputarán la final del certamen Puerta Grande después de tres semanas de convivencia en un hotel de Toledo

Han compartido todo desde las últimas semanas, pero cuando se acerca el final del concurso de Castilla-La Mancha Televisión, cada torero afila sus armas delante del toro

 

        Siete en punto de la mañana. En cuatro habitaciones de «El Mayoral» suena el despertador. En la planta segunda del hotel toledano comparten vivencias, esfuerzos y madrugones los nueve novilleros concursantes del certamen Puerta Grande, que desde hace más de dos semanas se baten las horas del día cara a cara. La mañana pinta bien distinta a la rutina a la que les tiene sometidos con una disciplina añeja Antonio, el hermano del matador de toros Sebastián Palomo Linares. Antonio es un hombre amable y con la sensibilidad suficiente para hacer de profesor, psicólogo y padre de los chavales. Serio en la preparación física de los novilleros y fiel a su función de acompañante día y noche, es, además el conductor del mini bus en el que viajan los participantes del concurso de Castilla-La Mancha Televisión.
   Valentín Mingo, Alberto Lamelas, Daniel Ruedas, José Miguel Pérez «Joselillo», José Martín, Francisco José Romera, Jesús de Alba, Sergio Serrano y Juárez Parada se medirán horas más tarde en el último tentadero de hembras que torearán juntos antes de las novilladas finales del concurso. En el escenario elegido, la finca de Alejandro Vázquez, hace un frío helador, que penetra en los huesos y es necesario un buen puñado de minutos cerca de la lumbre para despertar las articulaciones. Pero la baja temperatura de las primeras horas de la mañana no resta ni un ápice de ambición a los chavales que, nada más llegar, con sus vestidos en mano, suben a cambiarse en una habitación contigua a la plaza.
   Valentín, Alberto, Daniel, Joselillo, José, Francisco, Jesús, Sergio y Faustino son los nueve novilleros seleccionados, de los 45 que se presentaron a las pruebas. Haber salido de la quema ya es el primer éxito, pero todos necesitan alzarse con el triunfo final, el de verdad, el que se buscarán el 26 de febrero en la plaza de Tobarra (Albacete), para levantar el vuelo en una profesión enrevesada y repleta de dificultades.
   
Retirada. Los participantes no son chavales recién llegados a la profesión. A pesar de su juventud se han forjado en mil batallas, algunos en las capeas de la Alcarria, otros arañando cada oportunidad a cambio de sangre. Alguno, vendido a la desesperación ante las temporadas en blanco, a punto estaba de colgar para siempre el vestido de luces en el cuarto del olvido. Cada concursante arrastra una íntima historia humana que comienza con el sacrificio de una vocación nacida en la niñez. La televisión autonómica les ofreció la oportunidad de dar un giro al destino y con la verdad del que conoce muy bien lo resbaladizo del terreno que pisa, ahondan en la cotizada ilusión.
   Tres novilladas en la plaza de Tobarra, cada domingo del mes de febrero, más la final, definirán al ganador de la cuarta edición de Puerta Grande. Concurso que, a través de las cámaras de Castilla-La Mancha y las certeras opiniones de José Miguel Martín de Blas y la matadora de toros Cristina Sánchez, irrumpe con fuerza en el panorama taurino español, que apenas despierta del letargo del invierno. Resulta una apuesta fuerte y apasionada que les exige dedicación absoluta a los novilleros y entrenamientos propios de cualquier atleta de élite. «Corren 20 kilómetros al día y luego siguen una tabla de ejercicios para las muñecas, la cintura, abdominales... Tienen que estar muy fuertes», mantiene Antonio, preparador físico además de cómplice.
   Exprimen los últimos días de retiro, antes de que cada uno vuelva a su casa a la espera de disputar las tres novilladas clasificatorias. Pero antes del desenlace queda el tentadero que está a punto de empezar. Luis, mayoral de la finca, montado a lomos del caballo de picar ultima los preparativos, mientras los participantes dibujan lances al viento y bromean con Francisco José Romera, de quien todos coinciden en afirmar que es el que más suerte tiene para que le salga la becerra buena.
   No hay sorteo, se respetará el orden de antigüedad, por lo que Jesús de Alba dará comienzo al tentadero. Antes, una voz sentencia: «Suerte para todos», no era necesario echar la vista atrás para reconocer el tono del diestro Tomás Campuzano, que también presenciaba la faena campera. La voz alzada de «puerta» y se abre la de toriles por la que desfilarán diez vacas de embestidas vírgenes. Palomo Linares y el banderillero José Luis Seseña ocupan dos burladeros de la plaza, para aconsejar de cerca a los novilleros. «Tenía la fuerza cogida por hilos», mantiene De Alba al finalizar con la primera, aunque pudo resarcirse con la última a modo de compensación. Jesús es el más veterano y pronto asoma su claridad de ideas: «Este es mi primer tren pero sé que puede ser el último. La novillada será una de esas tardes en la vida de un torero en la que hay que dejarse matar. Llevo mucho tiempo en la profesión y conozco lo difícil que es abrirse paso, así que tiene que ser ahora».
   
 Miserias. Los muchos días de convivencia en Toledo han generado un clima especial entre ellos. Saben lo que se juegan, porque conocen muy de cerca las miserias del sistema al que se enfrentan, pero aunque la competitividad late fuerte y se respira en cada muletazo, nace el compañerismo con la misma naturalidad. José Martín no se pierde detalle de la faena de Joselillo, que aguanta valeroso las muchas miradas de la res y al final consigue dominarla.
   Hace días que los protagonistas conocen la ganadería y los compañeros con los que se disputarán cada jornada. De ahí que según las actuaciones de los novilleros tome forma la bola de ideas cruzadas. «Lo tengo difícil porque me ha tocado con Joselillo, que tiene mucho oficio, y Romera, que siempre tiene suerte», comenta José Martín, algo enfadado porque su becerra no le había dejado sentirse a gusto. A José tan sólo le falta un año para acabar sus estudios de Administración y Dirección de Empresas y a pesar de que estoqueó su primer becerro con diez años, tuvo que esperar algunas temporadas más para afianzarse en la profesión hasta que el destino se le cruzó disfrazado de drama: «Tenía hecha una temporada bonita para 2002, pero me atropelló un choche y estuve un mes en la UVI y otros tantos en el hospital. He perdido el 30 por ciento de audición del oído izquierdo y tengo operadas las vértebras. Los médicos me tienen prohibido torear, pero... Esta es una oportunidad muy buena si ganas, si consigues ser el número uno, porque se abren puertas y es más fácil conseguir que alguien te apodere y te lleve las cosas. La verdad es que si no fuera por Eugenio de Mora, que me ha apoyado mucho, yo no estaría toreando ahora», comenta mientras mantiene fija la mirada en la faena fibrosa de Sergio Serrano, muy forjado en el oficio y con un valor sereno.
   A Rufino, en los carteles Juárez Parada, no le ha acompañado la suerte con la vaca en cuestión, aunque al parecer y entre risas comentan los concursantes que es habitual. Pero él no se queja, ni una palabra más alta que otra ni un gesto de desdén. Al contrario Rufino se muestra feliz: «Este concurso ha sido mi salvación porque estaba pensando en dejarlo». Lleva toreando siete años de su vida, pero una vez que debutó con caballos se quedó parado por lo que ejerció de estructurista, «es un oficio parecido a la albañilería». Ahora sólo piensa en el 19 de febrero, su cita en Tobarra: «Tengo muchas ganas de que llegue ya».
   
 Expresión. En séptimo lugar, Alberto Lamelas demuestra que ganas no le faltan y mucho menos una ilusión que su rostro no oculta, mientras Valentín Mingo se siente satisfecho de su labor en el tentadero: «Yo me he sentido a gusto», y hace balance del año anterior: «Toreé ocho novilladas, luego tuve un percance y perdí unas cuantas. Este concurso nos puede dar todo, es una oportunidad y un lujo».
   Cuando iba a salir la vaca de Francisco José Romera se hizo el silencio en la habitación contigua a la plaza, desde donde se presenciaba el tentadero. «A ver qué pasa con el de la suerte», bromeaba más de uno. Y en verdad que le acompañaron los buenos presagios y dejó destellos de un toreo de gran calado y expresión. No baja el nivel el jovencísimo Daniel Ruedas, que contiene como puede los nervios de debutar con caballos en el certamen: «Es algo que tenía pensado y qué mejor ocasión que ahora. Hay mucha ilusión entre mi gente y eso me tensa, pero estoy disfrutando», afirma.
   Más de una calzona rajada se llevó el tentadero, también las ilusiones de alguno, pero coinciden en que el duelo final comienza el 5 de febrero cuando las cámaras lleven los esfuerzos y los resultados al gran público. Hasta entonces, en el mini bus, camino del hotel hacen balance del día, multiplican los sueños y ven los vídeos de los toreros grandes, de los que hacen historia... porque como apuntó Antonio, el guardián, en esta Operación Triunfo «a las nueve en punto a cenar y de salir, nada de nada».

 

Fuente: Patricia Navarro

ABC - Madrid

 

 

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ÚLTIMA MODIFICACIÓN: Agosto 2.008

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